Black Gallery es una galería de arte contemporáneo, que representa artistas uruguayos consolidados e influyentes que dialogan con jóvenes artistas en actividad. Fundada y dirigida por Mercedes Sader y Patricia Fernández Graña en 2014, la galería fomenta la innovación en prácticas curatoriales, siempre manteniendo los más altos niveles de calidad en sus producciones artísticas. Esto es activamente puesto en práctica a través de un selecto programa de exhibiciones creado en estrecha colaboración con sus artistas; una plataforma de producción y brindando continuo apoyo a sus artistas más allá del espacio de la galería.  Black Gallery mantiene el compromiso de preservar el legado de las figuras históricas e incentivar la práctica de artistas emergentes y consagrados tanto en el ámbito local como internacional. Black Gallery exhibe la obra de sus artistas en su casa de Pueblo Garzón asi como también en ferias de arte internacionales cumpliendo con su misión de participar en el mundo del arte de forma activa e influyente.

José Risso, Serie Pueblo Garzón, 2014

Por qué Pueblo Garzón

Garzón es un pueblo con magia. Está en la luz que da un brillo especial a cada cosa; en los sonidos del pueblo, de niños en la hamaca de la plaza, de pasos que caminan por sus calles de pedregullo, pájaros y algún caballo. El ambiente se siente como una placentera siesta de verano. El espacio y el tiempo se unen y detienen, los relojes no marcan ritmos. La cadencia es única y propia y la ideal para el disfrute de la naturaleza, de una buena comida, una conversación y, particularmente, del arte.

 

En 2014 tomamos una decisión cargada de impulso y sueños: abrir una galería de arte contemporáneo en Pueblo Garzón. El desafío de exhibir arte actual y uruguayo en un lugar como Garzón era grande: un pueblo de menos de 200 habitantes, en medio del campo, entre sierras, arroyos y quebradas, donde no hay farmacia, ni estación de servicio, ni ….

 

Es realmente un lugar fantástico, inspirador y relajante. Compartir arte de calidad se ha convertido en una realidad. Tres galerías de arte internacionales y una fundación y residencia de artistas, no han cambiado la esencia ni la identidad del pueblo.

 

Para los visitantes, la consigna es dejar de lado las consignas. Dejarse sorprender. Disfrutar del tiempo y del espacio, sentirlo a flor de piel.

 

Los esperamos.